Amado San Charbel Makhlouf, en esta noche me acerco a ti con humildad, fe y esperanza para agradecer a Dios por el día que termina y poner en tus manos todo aquello que llevo dentro de mi corazón. Tú que fuiste un hombre de oración, silencio y profunda confianza en Dios, intercede por mí ante nuestro Señor Jesucristo y presenta mis necesidades, mis preocupaciones y mis peticiones. Esta noche quiero entregarte especialmente aquello que más me preocupa y esa petición que deseo alcanzar con toda mi fe. Ayúdame a confiar en Dios, aun cuando todavía no pueda ver la respuesta, y permite que su voluntad se manifieste en mi vida en el momento perfecto.
San Charbel, santo de los milagros y poderoso intercesor, te pido que protejas mi hogar y a cada uno de mis seres queridos durante esta noche. Aleja de nosotros todo peligro, angustia, miedo, tristeza y preocupación, y permite que la paz de Dios reine en nuestra casa. Si alguien de mi familia está atravesando una dificultad, intercede para que encuentre una solución; si alguien necesita salud, fortaleza o consuelo, acompáñalo con tu oración; y si alguien está esperando una bendición, ayúdalo a mantener viva la esperanza. Que bajo la protección de Dios podamos descansar tranquilos y despertar mañana con nuevas fuerzas.
San Charbel, esta noche pongo en las manos de Dios mi vida, mi familia, mi salud, mi trabajo, mis proyectos y todas aquellas necesidades que solamente Él conoce completamente. Ayúdame a dejar atrás las preocupaciones de este día y a descansar con la seguridad de que Dios escucha cada oración hecha con fe.
Cuando mi corazón se sienta cansado, dame serenidad; cuando tenga miedo, dame confianza; y cuando una situación parezca imposible, ayúdame a recordar que el poder de Dios no tiene límites. Quédate cerca de nosotros durante esta noche y lleva nuestras súplicas ante el Señor.
Amado San Charbel, gracias por escuchar esta oración de buenas noches y por interceder por quienes acudimos a ti con fe. Te pido que bendigas nuestro descanso, protejas nuestro hogar y nos acompañes durante las horas de la noche. Que mañana podamos despertar con un corazón renovado, llenos de esperanza y dispuestos a recibir las bendiciones que Dios tiene preparadas para nosotros. San Charbel, siervo fiel de Dios, ruega por nosotros, intercede por nuestras necesidades y ayúdanos a permanecer firmes en la fe. Amén.
